Secciones Históricas

Noticias >> Detalle de noticia

Reseña de una época - 1943 -

HISTORIA DEL FÚTBOL CANARIO

- Retrospectiva -

Domingo, 28 de marzo de 1943

 

Liga Interregional (1943)

STADIUM DE TENERIFE

 

C. D. PRICE  //  MARINO F. C.

 

El Marino sucumbió ante el Price. Un resultado contundente

El equipo tinerfeño tuvo una actuación muy brillante

Partido de gran expectación

 

MONTAÑEZ, Price5 - 0. Lleno en el Estadio tinerfeño, con una de las mejores entradas en la Liga. El Marino tiene en Tenerife un magnífico ambiente. ¡El título de Campeón de Canarias!

El Price tuvo en la tarde del domingo, su gran tarde en la Liga. Ante el Marino que flaqueaba en sus líneas defensivas, con el centro media jugando muy adelantado, la delantera tinerfeña se filtraba rápida por el centro del campo.

Y tenía en Roig, su extremo derecho, la flecha más peligrosa y envenenada para el marco marinista. Porque casi todos los goles de este espléndido triunfo "pricista" tuvieron siempre "algo" de Roig.

Al minuto de juego se presentía la victoria tinerfeña. Batida la puerta del Marino, en un tiro fuerte del interior derecho, movía el balón contra uno de los postes. Si este no fue gol; el penalty que a los cuatro minutos de juego señalaba el árbitro por manos de Campos, abría la racha en el marcador. La falta la ejecutó Roig en forma imparable.

Al cuarto de hora apareció el segundo tanto, de excelente factura. Un saque de esquina lanzado por el propio Roig y un remate impecable de cabeza del centro delantero - el segundo de los tres hermanos Núñez que se alineaban en el once de la Rambla -, que hizo llegar el cuero al fondo de la red. La ovación fue rotunda.

El Marino reaccionó a partir de este gol, pero no había mordiente en su delantera y la defensa del Price les cortaba el paso con mucha decisión.

Terminaba el primer tiempo, sin que en un solo momento hubiese decaído el ardor combativo de los jugadores tinerfeños.

¡Dos-cero! Preludio de la más completa victoria del Price en toda la temporada. Sucumbía definitivamente el Marino a los cuarenta y cinco minutos de la segunda parte. Se iban desgajando las hojas de su árbol campeonil ante la juventud de un conjunto que no le daba tregua, que le disputaba valientemente el terreno, con la tónica de una delantera que llevaba siempre el peligro del "goal" a los dominios canarios.

Vino el tercer tanto, logrado por Benigno de un tiro largo. El cuarto, en una escapada briosa de Roig, que éste remataba al ángulo contrario. Y el quinto, ya en las postrimerías del encuentro, en otro centro de Roig, aprovechado sobre la marcha por el interior derecho Núñez, para fusilar el tiro por bajo.

El Marino perdió en Tenerife dos puntos muy preciados

Naufragaba en definitiva dentro del área y su ataque tiró poco a "goal". Y cuando lo hacia, era desde lejos y mandando la pelota por encima de la puerta. Hilvanaron algunas jugadas de clase por el centro, pero ya decimos que no había eficacia en el remate. Un juego frío, sin nervio, que se estrellaba ante la muralla defensiva de los "backs" tinerfeños.

Los dos extremos, que son los mejores de la delantera, estuvieron estrechamente marcados, táctica que acertadamente siguieron los medios "pricistas", para evitar así lo que ocurrió al Tenerife en Las Palmas.

Con una victoria tan rotunda llegaba la alegría a las Ramblas. El Price había rendido una de las más recias fortalezas de esta Liga, que ahora no sabemos por donde va a desembocar.

¡Pueden ocurrir tantas cosas!

Batallaron bien los once muchachos. El centro media puso más voluntad que acierto, pero la magnitud del triunfo borra estos pequeños lunares de un conjunto que dejó muy bien su pabellón. El centro delantero Roig fueron las dos figuras más sobresalientes. El primero, porque supo siempre hilvanar la jugada que conducía a la puerta del Marino, y el segundo, porque sin tantas precauciones como otras veces, se llevaba bien la pelota y centraba con ese temple y esa "picardía" que tanto tiene su hermano, el gran exterior del Celta de Vigo.

No regateó el público su aplauso a un triunfo que se consideraba muy tinerfeño en un momento de gran trascendencia del campeonato de Liga.

Arbitraje acertadísimo, ecuánime e imparcial del colegiado de Las Palmas, señor Ferrera Ferraz, que supo desposeerse de todo prejuicio para encausar el juego dentro de un espíritu de amplia rectitud.

Alineaciones:

PRICE: Cabrera; Montañéz, Chicho; Moreno, Álvaro, R. Núñez; Roig, P. Núñez, A. Núñez, Antonio y Benigno.

MARINO F. C.: Cristóbal; Quico, Pérez; Farías, Campos, Bartolo; Sanabria, Caballero, Memé, Jerez y Minguine.